Orquídea con Hojas Amarillas

Si tienes una orquídea con hojas amarillas, es lógico y comprensible que estés alarmado y pienses que puedes perder tu orquídea.
Te diré algo, si no actúas con celeridad puedes perderla, pero si detectas cual es el problema y lo solucionas a tiempo, no dejará de ser un pequeño susto.
Hay cuatro causas por las que las hojas de las orquídeas se vuelvan amarillas, tres de ellas son muy sencillas de solucionar, la peor es la última:

Hay una quinta opción, que las hojas hayan terminado su ciclo de vida. En estos casos es normal que se vuelvan amarillas, se marchiten y mueran.

orquídea con hojas amarillas por la edad
Orquídea con hojas amarillas por la edad

Si hablamos de hojas jóvenes que se están poniendo amarillas, es cuando realmente hay un problema.

Orquídea con hojas amarillas, por un riego deficiente

Una de las causas más habituales por las que las hojas de las orquídeas pueden amarillear, está en el riego indebido…bien por falta de riego o por exceso de riego.
Lo más habitual es que se vuelvan amarillas cuando el riego es excesivo, pero dependiendo de la variedad y el estado de la orquídea, también puede deberse a falta de riego.

Riego insuficiente

En las orquídeas Phalaenopsis se puede dar la circunstancia de que, incluso con un riego correcto y unas hojas de aspecto normal alguna de las hojas comience a ponerse amarilla.
Si no es una hoja nueva, que tendrá una coloración verde claro, o una hoja muy vieja, que puede estar perdiendo su color por efecto de la edad, en ocasiones el riego no está siendo suficiente y alguna o algunas hojas comienzan a amarillear.
Cuando las hojas amarillean por falta de riego, amarillean desde los extremos hacia el interior.

Es fácil de solucionar. En estos casos lo mejor es utilizar riego por inmersión, dejando luego que la orquídea libere el exceso de agua.
El problema se debería solucionar en pocos días.

Exceso de agua

Esta es la causa más común “y probable” de que las hojas de la orquídea estén amarilleando.
Las orquídeas más habituales en casa, las phalaenopsis, no requieren de riegos frecuentes, todo lo contrario…deben ser espaciados y sobre todo, controlando las necesidades de la planta a través de las raíces.

orquídea con hojas amarillas, por exceso de riego
Te recomiendo tener en cuenta la variedad de tu orquídea, para determinar sus necesidades de riego.
Cómo norma genérica, la orquídea con hojas amarillas está afectada por un riego excesivo cuando:

  • La mayor parte de las hojas están amarillas, no sólo las hojas inferiores.
  • Aparecen manchas negras en las hojas.
  • Las hojas se han vuelto más suaves al tacto de lo normal, están blandas y han perdido vitalidad.
  • Podemos observar cómo las raíces tienen un tono más oscuro de lo habitual, incluso podemos detectar manchas oscuras.
  • Puede que el exceso de agua esté provocando pudrición en las raíces, en este caso conviene cambiar de maceta eliminando las raíces afectadas.
Otra causa por la que las hojas de las orquídeas se pueden volver amarillas, y en las que el agua del riego toma importancia, está en la cantidad de sales disueltas en el agua (aguas duras, exceso de calcio y otras sales).
Estas sales acaban quedándose en el sustrato de la orquídea, y pueden provocar que las hojas se vuelvan amarillas. En este caso la solución pasa por cambiar el sustrato.

Hojas amarillas por exceso de iluminación y temperatura

orquídea con hojas amarillas, quemada por el solLas orquídeas necesitan (en su mayoría) una buena iluminación, pero detestan el sol directo.
Cuando la iluminación es excesiva, muchas variedades de orquídeas lo demuestran a través de sus hojas, que toman un verde más claro o se vuelven amarillas, y sus flores pueden tomar un color más oscuro.
En ocasiones, cuando la exposición al sol ha sido directa, apreciaremos quemaduras en las hojas, fácilmente detectables por que la zona afectada se marchita.
Para que no quede tan fea esa hoja, puedes cortar la parte afectada de la hoja. Recuerda que para muchas de las orquídeas sus hojas son órganos de almacenamiento de agua y nutrientes, no conviene eliminar las hojas por completo si no es necesario.

Errores de fertilización

Los errores de fertilización en las orquídeas también pueden provocar un amarillamiento de las hojas y su caída.
Hay que tener mucha precaución con los abonos para orquídeas, ya que tienen que ser específicos y utilizarlos en las proporciones marcadas por los fabricantes.
Un exceso de fertilización, provocará el efecto contrario del que queremos conseguir, la orquídea se empezará a debilitar y sus hojas se volverán de color amarillo.
Las dosis y los periodos en los que hay que utilizar fertilizantes, dependerán de la variedad. Las reglas de oro para utilizar los fertilizantes son:
  • De forma habitual, las orquídeas se abonan en su periodo de crecimiento.
  • Siempre se debe abonar después del riego o en combinación con el agua del riego. Nunca se abona con el sustrato seco.
  • Dependiendo de la variedad, al llegar el invierno se debe reducir o eliminar el abonado.
  • Si tenemos una orquídea débil o enferma no se debe abonar.
  • No abonar durante los primeros días después de un trasplante.
Una falta de nutrientes y abono podría provocar que las hojas amarilleen, aunque siempre es más peligroso el exceso de abono.
En estos casos la orquídea amarillea por falta de potasio, habitualmente porque el sustrato ya es viejo. Esta circunstancia es fácil de solucionar, trasplantando la orquídea a un sustrato nuevo.

Orquídeas que amarillean porque están enfermas

Las enfermedades que habitualmente provocan orquídeas con hojas amarillas, tienen que ver con las infecciones provocadas por hongos o virus.
Siempre que observemos una orquídea con hojas amarillas debemos aislarla del resto, hasta que tengamos claro cual es el problema, evitando que la enfermedad se propague y acabe siendo una plaga.

Hongos

orquídea con hojas amarillas ataque por hongosCuando los ataques son producidos por hongos, veremos hojas con puntos amarillos y el centro negro.
Muchas orquídeas asiáticas sufren ataques por hongos, sin que suponga un problema grave para la orquídea.
La razón principal para que aparezcan los hongos, está en una deficiente ventilación, una humedad demasiado alta, acompañada con poca iluminación.
Para evitar la aparición de hongos, evitaremos regar las hojas, mejoraremos la ventilación del lugar destinado a las orquídeas, y mejoraremos su iluminación.
Conviene complementar con un fungicida sistémico, para reducir totalmente el problema.

Virus

Si el ataque es provocado por un virus, la solución es sencilla «si se soluciona», aunque el ataque por virus es irreversible.
En estos casos lo único que podemos hacer es mejorar la situación de la orquídea, cómo he comentado un par de líneas más arriba y esperar que el virus remita.
Pasado un tiempo, si no remite, es mejor deshacerse del ejemplar…que por su puesto debe permanecer aislado del resto.
Las orquídeas que han sido atacadas por virus, ya no vuelven a florecer de igual forma.

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