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Orquideas

Cuidado de las Orquídeas

cuidado de las orquídeas

A la mayoría de las personas que compran orquídeas, se les acaban muriendo a las pocas semanas. Si este es tu caso, has llegado al lugar correcto.
La base del éxito consiste en un correcto cuidado de las orquídeas. Siguiendo mis consejos, conseguirás “por fin”, tener orquídeas que florezcan todos los años y que no las pierdas a las pocas semanas de haberlas comprado.
Lo primero que tenemos que tener en cuenta, es que estamos ante plantas que en la mayoría de los casos provienen de climas tropicales, donde crecen como plantas epifitas.
Para que las plantas no sufran y acaben muriendo, debemos conseguir reproducir las condiciones de vida de su lugar de origen, con la iluminación adecuada, su temperatura, el riego, los nutrientes…
En este tutorial voy a exponer lo que son los cuidados básicos de las orquídeas, pero que pueden cambiar en función de la especie que tu tengas en casa.
Te recomiendo que lo primero que hagas sea descubrir que orquídea tienes, para proporcionarle los cuidados adecuados.

Emplazamiento de las orquídeas

En casa solemos comprar las orquídeas para cultivarlas como plantas de interior, y no es mala idea, porque tendremos un buen control sobre las condiciones de humedad y temperatura, a las que se verán sometidas las plantas.
La mayoría de las orquídeas son originarias de zonas tropicales, y tenemos la falsa idea de que provienen de climas cálidos y húmedos, cuando en la realidad los climas tropicales, también son variados en cuanto a su temperatura y humedad.
La familia de las orquídeas es tan extensa, que debemos conocer las condiciones climáticas de cada variedad, para reproducir las condiciones de temperatura y humedad óptimas a cada variedad.

Iluminación

Todas las plantas necesitan de luz para prosperar, pero no todas aguantan el sol directo o la falta de iluminación.
La regla básica de las orquídeas es que necesitan mucha luz para prosperar, pero sin embargo no soportan el sol directo. Como excepción puedo citar a las especies Vanda y Cymbidium, que toleran el sol directo, evitando las horas centrales del día.
Una ubicación adecuada sería cerca de una ventana, donde recibirá mucha luz, que previsiblemente entrará bastante tamizada.cuidado de las orquídeas, orquídea en ventana
Para aquellas ventanas orientadas al sur o en el verano, que puede entrar sol directo, es necesario tamizar la luz mediante visillos, persianas o marquesinas.
Otra gran idea es ponerlas a la sombra de otras plantas de interior de mayor tamaño, que soporten o prefieran el sol directo.
Igualmente que el sol directo es perjudicial, la falta de iluminación es otro gran problema, que limitará el crecimiento y la floración de la planta.
Si no tiene la luz necesaria, podremos ver como las hojas crecen largas y finas, amarillean, están frágiles, se caen o la planta no florece.
En estos casos se recomienda recurrir a la iluminación artificial.
Como curiosidad, recuerdo una tienda de ropa dentro de un centro comercial, que tenían una Phalaenopsis blanca en el mostrador, que florecía todos los años y mostraba un aspecto envidiable. No recibía ningún tipo de luz natural, pero sin embargo tenía una fuerte iluminación durante todo el día.

Cuidados: riego

El riego es probablemente uno de los aspectos mas delicados del cuidado de las orquídeas.
Para empezar, el agua de riego debe ser pobre en sal y más bien blanda (la más parecida al agua de su ambiente natural), lo que elimina casi por completo al agua de grifo, que suele contener sales diluidas.
Estas sales diluidas, se concentran en el sustrato y en las raíces, perjudicando en exceso el crecimiento y la floración.
Lo recomendable sería utilizar agua de lluvia, pero esto es bastante complicado, no vamos a almacenar el agua cada vez que llueve. Como sustituto podemos utilizar agua embotellada baja en sales minerales, sodio, calcio…una de las más bajas en sodio es Fuente Liviana, aunque entre las más conocidas están Font Vella o Lanjarón.
La que no se debe utilizar bajo ningún concepto es la destilada, y la del grifo se podría mejorar si la hervimos y luego la pasamos por un filtro de carbón, para eliminar cualquier tipo de impureza.cuidado de las orquídeas, regar orquídeas con agua embotellada

Consejos útiles para el riego

Como te he contado, el agua es muy importante para el riego de las orquídeas, pero no es menos importante “como regar”.
Para regar correctamente, sigue estos consejos:
  • No hay que regar demasiadas veces. Las orquídeas prefieren un sustrato moderadamente húmedo, ya que si está demasiado húmeda las raíces no pueden respirar y se pudren.
  • Es mejor dejar que el sustrato esté seco, regando un día después, que uno antes. Así la frecuencia del riego dependerá de la temperatura ambiente, y de la época del año.
    Podemos comprobar que necesitan agua, si observamos el sustrato seco al tacto o si las raíces están blanquecinas. Si están verdes, no necesitan riego.
  • Los riegos deben ser abundantes, pero evitando que las raíces se queden encharcadas. Eso del platito debajo puede ser estético, para que el agua sobrante no deje manchas, pero no es buena idea.
  • Una buena forma de llevar a cabo el riego, es empapar el sustrato en el fregadero, luego dejamos que la planta escurra, para volver a colocar en su emplazamiento habitual.
  • El agua debe estar a temperatura ambiente.
  • Hay que procurar no mojar las flores con el riego o las vaporizaciones, para evitar que salgan manchas. También hay que evitar dejar agua en la superficie de las hojas, para prevenir cualquier ataque por hongos.
  • Las orquídeas necesitan humedad ambiental. Cuando hace mucho calor, por que estamos en verano o porque la calefacción está muy fuerte, se puede poner un platito con agua bajo la maceta, con la precaución de que las raíces no estén en contacto con el agua, poniendo unos guijarros o unas bolitas de arcilla.
  • Insisto, no siempre necesitan de tener el platito debajo, sólo cuando no haya humedad ambiental.

Riegos especiales. Riego por inmersión

Es una buena idea sumergir las orquídeas de vez en cuando en un cubo con agua, para que las raíces absorban toda el agua que necesitan.
Esta forma de regar se debe realizar de vez en cuando. En el periodo de crecimiento, podemos aprovechar los riegos por inmersión para añadir abono líquido en el agua (siempre suele ser líquido), según las indicaciones del fabricante.
Después dejaremos que la planta escurra toda el agua sobrante, antes de colocarla en su lugar habitual.cuidado de las orquídeas, riego por inmersión

Riego de orquídeas sobre ramas o cestas

Algunas orquídeas no se tienen en maceta, se colocan en cestas colgantes o sobre ramas.
Las orquídeas en cesta se vaporizan sobre las raíces de forma regular, dejando que las raíces se sequen entre riego y riego, evitando regar las flores (por las manchas) y las hojas.

Temperatura

Las orquídeas se pueden clasificar según sus necesidades climáticas en tres grupos, dependiendo de la temperatura térmica de la que proceden:

Orquídeas con origen en zonas de temperatura cálida

Estas orquídeas prefieren el clima cálido. No se deben colocar en espacios que bajen de una temperatura de 16ºC.
Para un mejor desarrollo, debería haber una diferencia térmica entre el día y la noche de 4ºC.

Orquídeas con origen en zonas templadas

Forman el grupo más numeroso. Para estas especies, la temperatura no debe bajar de 12ºC ni siquiera en invierno, con unas diferencias de temperatura entre el día y la noche de 6ºC.

Orquídeas con origen en zonas más frías

Las orquídeas pertenecientes a este grupo toleran temperaturas de hasta 8ºC. Deben tener diferencias entre el día y la noche de al menos 6ºC.
Te preguntarás porque pongo diferentes temperaturas para el día y la noche. La razón es simple, en los climas tropicales de donde proceden, esos cambios de temperatura son habituales.
Si la temperatura fuera constante, la planta intentaría crecer sin parar, gastando muchas energías en el intento, sin llegar a florecer.
Por tanto, los cambios de temperatura son necesarios para un buen crecimiento y que se estimule la floración.

Humedad

Junto con la temperatura, la humedad ambiente juega un papel muy importante en la vida de las orquídeas.
Las orquídeas en maceta, están perfectas con una humedad ambiente de entre el 50% y el 60%, que más o menos se corresponde con la humedad en la que las personas nos sentimos cómodos.
Esa humedad no representa mucho problema durante la primavera, el otoño y gran parte del verano, sin embargo si puede ser un problema durante el invierno, por lo que se necesita un aporte extra de humedad, mediante humidificadores o utilizando el “truqui” del platito con agua bajo la planta, con el cuidado de que las raíces no estén en contacto directo con el agua.cuidado de las orquídeas, humedad
La humedad ambiental la podemos medir con un higrómetro, y debemos procurar que cada especie tenga la humedad que le corresponda según su origen. Creo que no es muy necesario y es suficiente con dejarnos llevar por el sentido común, salvo que queramos tener en casa algunas variedades que necesitan porcentajes de humedad muy altos, como son las especies Vanda y Miltonia, que precisan de una humedad ambiental de entre el 70% y el 80%.
Se puede concluir que las orquídeas necesitan de media, temperaturas cálidas y una alta humedad ambiental. Sin embargo, cada vez existen en el mercado un mayor número de híbridos, criados en viveros y pensados para soportar condiciones más extremas, con la intención de que sea más fácil su cultivo en casa.

Ventilación

Las orquídeas precisan de aire fresco, debemos asegurarnos de que la habitación en donde las tenemos, posea un mínimo de ventilación diario, pero con el cuidado de que no deben exponerse al aire frío del invierno.
La renovación del aire es necesaria para evitar la aparición de todo tipo de enfermedades, pero sobre todo las causadas por los hongos. Una alta concentración de humedad, junto con una alta temperatura y un aire viciado, son el caldo de cultivo ideal para los hongos, las bacterias y los virus.
Como curiosidad y advertencia, no se deben tener las orquídeas cerca de un recipiente con manzanas, frutas, nueces o tomates, ya que estos vegetales emiten una hormona para el crecimiento en forma de gas etileno, que provoca la maduración de los capullos y su caída prematura, incluso sin abrirse.

Sustrato

Para las orquídeas que crecen en maceta, nunca debemos utilizar tierra normal de jardinería.
Aunque existen diferentes tipos de sustratos, dependiendo de si las orquídeas son epifitas o terrestres, todos comparten características comunes:
  • Facilitan el drenaje de las plantas, ya que las raíces requieren mucho aire, para que se puedan secar con facilidad.
    Cuanto mas grueso es este sustrato, más cerca estará el cultivo de recrear el hábitat natural de las plantas.
  • Otra característica común es que las sustancias nutritivas se degraden, previniendo que liberen demasiadas sales minerales al mismo tiempo, que como te he comentado antes, perjudican seriamente a las orquídeas.
En los viveros y centros de jardinería podemos comprar sustratos ya preparados, que suelen estar hechos a partir de corteza de pino mediterráneo (que no contiene resina), corcho, turba blanca, carbón vegetal, gluma de arroz, vermiculite, poliestireno, fibra de coco…etc. Todos estos materiales tienen en común que son esponjosos, ligeros y resistentes, capaces de almacenar agua y nutrientes, manteniendo las condiciones óptimas para las raíces.cuidado de las orquídeas, sustrato

Abonar las orquídeas

Las orquídeas se deben abonar en la época de crecimiento, para cuando la planta llegue a la época de menos luz, tenga los nutrientes necesarios.
Como ocurre con el riego, mas vale abonar de menos que de más. Son plantas epífitas, que en su hábitat natural se mantienen con muy pocos nutrientes.
El abono se lo podemos proporcionar de dos formas, bien a través del riego, con abonos específicos a tal fin o a través de abonos foliares, que son absorbidos por las orquídeas a través de las hojas.
Las plantas que están en cestas o con raíces sobre troncos de árbol, se tienen que abonar de esta forma. No te preocupes, las orquídeas absorben los nutrientes a través de las raíces y de las hojas.
Existen en el mercado preparados específicos a base de complejos vitamínicos, aminoácidos y otros nutrientes, que son excelentes para estimular la floración. Estos preparados son foliares, la planta los absorbe a través de las hojas.

Más sobre el abono de las orquídeas

En los viveros, floristerías y tiendas especializadas, comercializan abonos específicos para orquídeas.
Son los que debemos utilizar, evitando utilizar los abonos típicos de otras plantas.
Estos abonos contienen tres nutrientes principales: Nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K).
Si tenemos curiosidad, podemos leer la composición de los abonos que compramos, estos elementos tienen que aparecer siempre, en mayor o menor medida, puede que solos o acompañados de otros minerales: hierro, boro, manganeso, cinc, cobre…estos últimos abonos (con varios componentes), se denominan abonos completos.
Como norma, a mayor proporción de nitrógeno, lo que consigue el abono es estimular el crecimiento de las hojas.
Mientras que un abono con menor proporción de nitrógeno, más fosforo y sobre todo potasio, lo que conseguimos es estimular la floración.
Así, si queremos establecer un calendario de abonado, primero buscaríamos un abono alto en nitrógeno, para pasar posteriormente (cuando comienza la floración) a un abono alto en potasio.

Prevenir plagas y enfermedades

Las plantas más débiles, son las más propensas a ser atacadas por hongos o parásitos, por eso es conveniente mantener unas condiciones óptimas de iluminación, abonado y ventilación.
Si sospechamos que una planta ha sido atacada por algún tipo de hongo, bacteria o virus, debemos aislarla lo antes posible, para evitar la propagación de la enfermedad o plaga.
Las plagas y enfermedades más probables son:

Hongos

Los hongos pueden aparecer en invernaderos y en habitáculos poco aireados, donde la humedad ambiental es alta, al igual que la temperatura.
Debemos sospechar que nuestras orquídeas han sido atacadas por hongos, si observamos flores con manchas, hojas o pseudobulbos con partes marrones.
Para solucionar el problema hay que eliminar las partes atacadas, y aplicar un tratamiento con fungicidas.

Bacterias

Aunque no es normal que las orquídeas sean atacadas por bacterias, siempre cabe la posibilidad.
Lo detectaremos si observamos que las hojas aparecen con el tejido más suave y con manchas con una especie de grasa.
No hay remedios eficaces contra las bacterias. Se debe eliminar las partes dañadas, esperando que se recuperen y si no lo hacen, tendremos que eliminar la planta por completo.cuidado de las orquídeas, bacterias

Virus

Detectaremos que nuestra planta ha sido infectada por un virus, si se descubren rayas en los colores de las flores o cortes bruscos en las hojas de las flores.
Después de un ataque por virus, las orquídeas ya no crecen ni florecen bien.
El único remedio que existe es cuidar con mimo las plantas, pero si es muy grave o no vemos evolución adecuada, hay que eliminar la planta afectada.cuidado de las orquídeas, virus

Parásitos

Los insectos más habituales en las orquídeas son: las cochinillas, los piojos de la lana, los pulgones, araña roja y thrips.
La aparición de cada uno de ellos, tiene un origen diferente. Sin embargo, la solución es bastante similar: limpiando las partes afectadas con agua jabonosa.
Repetiremos la operación pasados algunos días, y sólo si la plaga es persistente, deberíamos acudir al uso de insecticidas específicos que ataquen la plaga en cuestión.cuidado de las orquídeas, cochinillas

Higiene

En vez de hacer una sección diferente, he querido incluir la higiene dentro del apartado de plagas y enfermedades, porque observar una buena higiene es primordial para prevenir la aparición de las plagas, y también para evitar su propagación.
Las medidas de higiene más básicas son las siguientes:
  • Cualquier planta afectada por una plaga o enfermedad, se debe aislar del resto de plantas, para someterla al tratamiento que necesite.
  • Mientras que la planta esté afectada, debemos extremar al máximo las precauciones para que la plaga no se extienda, evitando cualquier contacto con el resto.
  • Si descubres una planta infectada por un virus, una bacteria o por hongos y debes cortar parte de ella, primero hay que desinfectar la herramienta que vayamos a utilizar (tijeras, hojas afiladas, etc.).
  • Después de su uso, también la deberemos desinfectar, para evitar el contagio a otras plantas.
  • Una buena idea para no transmitir enfermedades de forma accidental es utilizar guantes desechables, o lavarnos bien las manos después de cada contacto.
  • Cualquier resto orgánico, como hojas o flores caídas, debe ser retirado lo antes posible para evitar su descomposición.
    Si los restos se corresponden con plantas afectadas, debemos retirarlo de inmediato.
  • Los cortes o heridas grandes se deben cicatrizar. Para cerrar la herida, hay que pulverizar los cortes con polvo de carbón, o en su defecto, polvo de canela.
  • Las macetas usadas se deben limpiar a fondo, con una solución a base de jabón caliente y lejía.

Trasplante, cambio de maceta

Las orquídeas que crecen como epifitas, pocas veces necesitan una maceta más grande, sin embargo, si es importante renovar de vez en cuando el sustrato, para que las raíces respiren bien y puedan secarse de manera uniforme.
Hay que cambiar el sustrato una vez al año, o como mínimo cada dos años de forma habitual.
También nos veremos obligados a cambiar el sustrato, si observamos deterioro en las raíces, hongos o podredumbre.
Es necesario cambiar a una maceta mayor, cuando las raíces se salgan literalmente de la maceta, tanto por encima o por debajo. En este caso buscaremos una maceta mayor, respetando sus características originales, esto es, si la maceta es transparente, la siguiente también debe serlo.
El cambio de sustrato se debe realizar entre finales del verano y principios del otoño, evitando hacerlo en invierno, durante la floración o en épocas de mucho calor y sequedad.cuidado de las orquídeas, transplantar

Cambiar de maceta paso a paso

Antes de empezar a cambiar la planta de maceta, debemos tener a mano todo lo necesario: sustrato adecuado, un poco de drenaje para el fondo de la maceta (guijarros, poliestireno, bolitas de arcilla…), así como la nueva maceta bien limpia y desinfectada.
Procederemos de la siguiente forma:
  • Para sacar la planta de la maceta, presionamos la superficie de la maceta con la mano, para desprender las raíces. Luego pegamos un golpe en la base.
  • Eliminamos por completo el sustrato antiguo.
  • Cortamos todas las raíces muertas, con una tijera desinfectada. También retiramos todos los bulbos viejos y muertos.
    Desinfectaremos las heridas con polvo de carbón vegetal o en su defecto, con canela.
  • Si hemos cortado raíces y quedan heridas abiertas, es mejor dejar pasar 1 o 2 días antes de comenzar a regar. Una buena idea es hervir el agua, para evitar que introduzca cualquier tipo de germen en la maceta.
  • En el fondo de la maceta colocamos el material de drenaje, hasta una cuarta parte de su altura.
  • Colocaremos la planta en el recipiente, procurando que todas las raíces queden dentro de la maceta.
  • A continuación, vamos añadiendo el sustrato en la maceta poco a poco, repartiendo de forma uniforme y dando ligeros golpes para que no quede espacio libre entre las raíces.

Macetas y recipientes para orquídeas

La maceta ideal para orquídeas tiene que ver con la especie a la que pertenecen.
Habitualmente podemos ver muchas orquídeas Phalaenopsis en macetas transparentes. La explicación es sencilla, son plantas que realizan parte de la fotosíntesis a través de sus raíces, para estas plantas hay que utilizar macetas de metacrilato, plástico o cristal.
Como vamos a realizar cambios frecuentes (como te he comentado antes), lo ideal es que las macetas no se estrechen mucho en la parte inferior, posean varios agujeros en la parte inferior y que estén sobre sus soportes unos milímetros.cuidado de las orquídeas, macetas transparentes
Si te vas a buscar macetas para orquídeas, la mayoría cumplen estos requisitos.
Hay otras orquídeas, las terrestres, que pueden estar en macetas opacas sin ningún problema, ya que su fotosíntesis es igual a cualquier otra planta, la hacen a través de sus hojas.
Para estas plantas, sigue siendo recomendable utilizar macetas de plástico, ya que las macetas de barro y de materiales porosos retienen las sales disueltas en el agua, afectando con el tiempo a las raíces.
También son un problema a la hora de trasplantar, por que son más difíciles de retirar.
Si deseamos tener una maceta decorativa, podemos poner las orquídeas en una maceta de plástico, y colocarla en el interior de la otra.
Además de las orquídeas que pueden ser cultivadas en macetas, tenemos las orquídeas que tienen un crecimiento no apto para macetas, como las Vandas.
En este caso hay que buscar un emplazamiento muy húmedo, como una ventana climatizada, una vitrina adecuada o un invernadero.
Se suelen atar las plantas a cortezas o troncos de madera dura, que no contengan resinas o sustancias tóxicas.
Otra forma de colocar estas plantas es utilizando cestas. Las cestas son muy útiles para el cultivo de grandes orquídeas, como la Stanhopea, donde las panículas crecen colgantes y necesitan una cesta para que sus flores se puedan desplegar con libertad.

Reproducción

Las orquídeas se pueden reproducir de dos formas: de manera asexual con esquejes o sexual, con semillas.
La reproducción a través de esquejes, nos asegura plantas con las mismas características genéticas que sus progenitores.
Sin embargo, a través de semillas los ejemplares no son idénticos, es lento y bastante difícil en ambientes artificiales.
En casa, la mejor forma de tener nuevas plantitas de orquídeas es mediante esquejes. Te voy a mostrar las diferentes opciones existentes, que en algunos casos depende de la especie de la orquídea.

Esquejes de orquídeas enraizados, keikis

Algunas especies del género Dendrobium y Phalaenopsis, generan por si mismas pequeñas plantas nuevas (keiki).
Aparecen raíces aéreas a partir del tallo, habitualmente por debajo de un nudo de la parte media.
Se puede estimular la aparición de keikis, cortando la vara floral por encima del nudo.
En este caso, vaporizamos frecuentemente estas raíces, para que vayan tomando fuerza.
Cuando las raíces han tomado un tamaño adecuado de unos 3 a 4 centímetros, cortamos por debajo y separamos la nueva planta, que colocaremos en una nueva maceta, y procederemos a cicatrizar las heridas con polvo de carbón.cuidado de las orquídeas, kekis

Esquejes cabezales

Una orquídea que se multiplica por esquejes cabezales es la Vanda.
Son orquídeas monopodiales cuyos nudos en los brotes, tienen una gran distancia entre sí.
Hay que cortar el brote a una altura media, con un cuchillo desinfectado y poner el nuevo esqueje en una maceta. Una vez hecho, desinfectamos con polvo de carbón.
Este método sólo es recomendable en especies de crecimiento rápido, en las demás se necesitan años para que las nuevas plantas lleguen a florecer.

Dividir el rizoma

Algunas orquídeas que crecen de manera simpodial y poseen rizoma (Cambrias, Oncidiums…) pueden ser reproducidas dividiéndolo.
Para hacerlo, la planta debe ser lo suficientemente grande y debemos cortar al menos tres pseudobulbos.
La mejor época es la primavera, cuando comienza un nuevo periodo de crecimiento, para lo que sacaremos la planta de la maceta y separaremos con cuidado las raíces, y procederemos a cortar el rizoma con un cuchillo afilado y desinfectado.cuidado de las orquídeas, esquejes de pseudobulbos

Corte de varas florales

Los jardineros no son unánimes en cuanto a si es necesario o no cortar la vara floral, una vez que la orquídea a perdido todas sus flores.
Podemos optar por retirar la vara floral, si no tenemos ningún nudo y no hay opción de un keiki, que nos vaya a proporcionar una nueva orquídea.
Si por el contrario tenemos un nudo, cortaríamos por encima, favoreciendo la aparición de una nueva vara floral y el desarrollo de un keiki.cuidado de las orquídeas, cortar las varas florales
Las flores que provengan de una vara floral antigua, suelen ser de mayor tamaño y calidad, que las que aparecen a partir de una nueva vara floral.
En el caso de que la vara floral se haya secado, lo mejor es optar por eliminarla, aquí no hay duda de que no sirve para ninguno de nuestros propósitos.
Bueno, pues hemos llegado al final. No se me ocurren que más consejos ofrecerte sobre el cuidado de las orquídeas, creo que este mini-tutorial es bastante completo, pero si tienes alguna duda sobre tus orquídeas, no dudes en ponerte en contacto conmigo y lo intentaremos solucionar.

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